

Manteniendo su origen artesano, la apicultura en Asturias ha conseguido producir distintos tipos de mieles, con características propias, que reciben las influencias del clima, la flora y el cuidado personal de los apicultores. Las mieles más características son las de castaño y brezo.
Todas nuestras mieles se producen en zonas boscosas de alta montaña, declaradas “Parques Naturales” o “Reserva de la Biosfera”